Las lluvias, con acumulados de hasta 116 litros por metro cuadrado, han afectado a explotaciones agrícolas, caminos rurales y comunicaciones en varios municipios, con especial incidencia en El Ejido y Adra.
El episodio de lluvias registrado en Almería ha golpeado de lleno al campo del Poniente, donde numerosos agricultores han comenzado a revisar el estado de sus explotaciones tras una jornada marcada por balsas de agua, escorrentías y daños en infraestructuras agrícolas.
Las precipitaciones han alcanzado acumulados de hasta 116 litros por metro cuadrado en la provincia, una cantidad suficiente para provocar incidencias en invernaderos, caminos rurales y vías de comunicación. En zonas productoras como El Ejido y Adra, el agua caída con intensidad ha complicado el acceso a fincas y ha dejado desperfectos que ahora deberán ser evaluados por técnicos y propietarios.
En El Ejido se han superado los 20 litros por metro cuadrado, mientras que en Adra se han registrado alrededor de 25 litros. Más allá de la cifra concreta, el problema para el sector agrario ha estado en la fuerza con la que llegó la lluvia en determinados puntos, provocando corrientes de agua, acumulaciones repentinas y daños en estructuras de contención.
Entre las incidencias comunicadas figuran inundaciones en instalaciones agrícolas, arrastres de vehículos y roturas en muros, además de afecciones en caminos utilizados a diario para el transporte de mercancía, entrada de trabajadores y labores de mantenimiento en las fincas. Para muchos productores, la prioridad en las próximas horas será comprobar el estado de cubiertas, plásticos, sistemas de riego, drenajes y accesos.
Los ayuntamientos de los municipios afectados y los servicios de emergencia mantienen activados los dispositivos de seguimiento y limpieza. En total, hasta 13 localidades han puesto en marcha sus planes locales para atender incidencias, despejar carreteras y caminos rurales y valorar el alcance de los daños materiales.
Aunque la situación meteorológica tiende a estabilizarse, las autoridades han pedido prudencia mientras continúen las alertas. En el campo, se recomienda evitar desplazamientos innecesarios por ramblas, pasos inundables y caminos con acumulación de barro o agua, especialmente en aquellas zonas donde las lluvias hayan podido debilitar taludes, muros o estructuras próximas a las explotaciones.
El sector agrícola queda ahora pendiente de la valoración de daños y de la recuperación de la normalidad en los accesos rurales, una cuestión clave para mantener la actividad en una de las principales zonas hortofrutícolas bajo plástico de Andalucía.
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