Renfe Mercancías trabaja en un servicio intermodal ligado al Corredor Mediterráneo que permitiría mover semirremolques y contenedores refrigerados desde la provincia hacia Centroeuropa
El sector hortofrutícola almeriense mira al ferrocarril como una vía complementaria para reforzar sus exportaciones. Renfe Mercancías ha comenzado a preparar el futuro servicio que podría operar en la provincia cuando estén disponibles las infraestructuras necesarias para conectar Almería con el Corredor Mediterráneo y, desde ahí, con los principales destinos europeos.
La propuesta se centra en el desarrollo de una autopista ferroviaria, un modelo de transporte que permite cargar semirremolques o contenedores sobre vagones especiales para cubrir por tren los trayectos de larga distancia. En el caso almeriense, el objetivo sería facilitar el movimiento de frutas y hortalizas en unidades refrigeradas, manteniendo la cadena de frío y reduciendo la dependencia exclusiva de la carretera.
El planteamiento fue abordado en una reunión de trabajo en la que participaron el director general de Renfe Mercancías, Imanol Leza, representantes de Coexphal y de la Mesa en Defensa del Ferrocarril de la Provincia de Almería, junto al subdelegado del Gobierno, José María Martín. En el encuentro se analizó el potencial logístico de una provincia que concentra una de las mayores producciones hortofrutícolas de Europa y que cada campaña envía un importante volumen de género fresco a los mercados comunitarios.
Para las empresas comercializadoras y para los agricultores, la mejora de la logística es un asunto estratégico. El transporte por carretera seguirá siendo esencial para la recogida en origen y la distribución final, pero el tren puede aportar capacidad, regularidad y una reducción de emisiones en los grandes corredores internacionales. La opción ferroviaria permitiría, además, diversificar rutas en momentos de presión sobre el transporte por camión, encarecimiento de costes o incidencias en los pasos fronterizos.
Según las estimaciones trasladadas por el sector, una conexión ferroviaria eficaz permitiría situar mercancía almeriense en el centro de Europa en torno a tres días. Este plazo resulta especialmente relevante para productos perecederos como tomate, pimiento, pepino, calabacín, berenjena o sandía, donde la rapidez, la temperatura controlada y la fiabilidad del servicio condicionan la competitividad frente a otros orígenes.
El proyecto, en cualquier caso, queda condicionado al avance de las obras ferroviarias y a la puesta en servicio de las conexiones que deben integrar Almería en la red de altas prestaciones y en el Corredor Mediterráneo. Renfe Mercancías ha trasladado su interés en llegar preparada a ese momento, aunque la operadora recuerda que la actividad comercial dependerá de que las infraestructuras estén terminadas y sean aptas para este tipo de tráficos.
La situación actual deja amplio margen de crecimiento. El peso del tren en el transporte de mercancías de la provincia es todavía testimonial, en torno al 1%, muy por debajo de los niveles que se registran en otros países europeos. Esta diferencia explica la insistencia de las organizaciones económicas almerienses en aprovechar el nuevo escenario ferroviario para modernizar la salida de productos agrícolas y mejorar la posición del campo en los mercados de destino.
Durante la reunión también se puso sobre la mesa la necesidad de construir una red intermodal real, capaz de combinar camión, ferrocarril y barco. En esa estrategia aparecen infraestructuras como los puertos secos previstos en Níjar y Pulpí, la plataforma ferroviaria de Gádor y una futura conexión con el Puerto de Almería, elementos que podrían dar servicio no solo al agro, sino también a otros sectores productivos de la provincia.
Coexphal y la Mesa del Ferrocarril consideran que la incorporación del tren al esquema logístico almeriense puede convertirse en un factor de competitividad para la agricultura bajo abrigo. La reducción de costes, la sostenibilidad y la capacidad para mover grandes volúmenes de producto son argumentos que ganan peso en un mercado europeo cada vez más exigente con la huella ambiental y con la eficiencia de las cadenas de suministro.
Las partes prevén seguir trabajando en los próximos meses para concretar necesidades técnicas, operadores implicados y posibles servicios. Entre las medidas planteadas figura la celebración de una jornada específica sobre mercancías e intermodalidad antes de final de año, con presencia de administraciones, empresas logísticas y representantes de los principales sectores económicos de la provincia.
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