La organización agraria traslada al Gobierno la necesidad de acelerar las obras hidráulicas, autorizar soluciones fitosanitarias excepcionales, reforzar la vigilancia en las explotaciones y desbloquear las ayudas pendientes por los temporales.
El campo almeriense afronta el arranque de la campaña con varios frentes abiertos que, según COAG Almería, requieren una actuación urgente por parte del Gobierno. La organización agraria ha trasladado esta situación al subdelegado del Gobierno en la provincia, José María Martín, en una reunión de trabajo en la que puso sobre la mesa la escasez de agua, el avance del Thrips parvispinus, el aumento de robos en explotaciones y el retraso en la resolución de ayudas vinculadas a los daños ocasionados por las borrascas.
La falta de recursos hídricos vuelve a situarse como una de las mayores preocupaciones para los productores. COAG reclama que las infraestructuras pendientes no se queden atrapadas en trámites administrativos y que se establezca un calendario claro para su ejecución. Entre las actuaciones señaladas figuran la ampliación de la desaladora del Campo de Dalías, en Balerma, la puesta en marcha efectiva de Bajo Almanzora I y el adelanto de Bajo Almanzora II, así como mejoras en la desaladora de Carboneras para aumentar su capacidad de producción.
La organización advierte de que los cortes de riego en distintas zonas de la provincia están complicando la planificación de las explotaciones, especialmente en un contexto de altas temperaturas prolongadas y mayor presión sobre los cultivos. Para COAG, el agua desalada y regenerada debe pasar de ser una expectativa a convertirse en un recurso estable, ordinario y disponible para los agricultores.
Otro de los asuntos prioritarios abordados fue la expansión del Thrips parvispinus, una plaga que ya afecta de forma generalizada al cultivo de pimiento en Almería y que empieza a observarse también en pepino. La organización agraria reclama autorizaciones excepcionales para materias activas que permitan combatir la plaga con mayor eficacia, en línea con herramientas ya disponibles en otros países europeos.
COAG recuerda que los agricultores están asumiendo un importante sobrecoste en lucha biológica sin obtener, por ahora, los resultados necesarios para frenar el avance del insecto. La preocupación es especialmente elevada por el peso del pimiento dentro del invernadero almeriense, con unas 12.400 hectáreas en la última campaña, lo que convierte cualquier pérdida de superficie o caída de producción en un problema de alcance económico para todo el sector.
La seguridad en el medio rural fue otro de los puntos tratados en la reunión. La organización denuncia que los robos en explotaciones se han convertido en una carga añadida para los productores, no solo por el valor de lo sustraído, sino también por los daños ocasionados en instalaciones, sistemas de riego, cableado o maquinaria. COAG pide agilizar las denuncias, mejorar la respuesta policial en los momentos de mayor riesgo y actuar contra los canales de comercialización irregular de productos o materiales robados.
La entidad agraria también ha solicitado que se publique cuanto antes el tercer listado de ayudas por las borrascas, o al menos que se comunique una fecha aproximada. Los agricultores afectados llevan meses pendientes de una resolución que consideran necesaria para recuperar capacidad productiva y afrontar una campaña marcada por el encarecimiento de costes y la incertidumbre.
COAG Almería defiende que la respuesta de las administraciones debe ser integral y adaptada a los tiempos reales del campo. La organización insiste en que la viabilidad de muchas explotaciones dependerá de disponer de agua suficiente, herramientas eficaces frente a las plagas, mayor seguridad en las fincas y ayudas que lleguen sin más demoras a los productores afectados.
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