La compañía apuesta por bioestimulación avanzada para mejorar homogeneidad, grados Brix y rendimiento comercial en la fase final del cultivo
La recta final del cultivo de melón se ha convertido en uno de los momentos agronómicamente más sensibles de la campaña. En apenas dos o tres semanas, el agricultor se juega parámetros decisivos como el calibre comercial, la homogeneidad de la producción, el contenido en azúcares, la firmeza del fruto y su capacidad de conservación postcosecha. En ese escenario, la nutrición fisiológica y el manejo bioestimulante están ganando protagonismo frente a estrategias tradicionales basadas únicamente en el aporte masivo de potasio.
Desde Novasys Pharma, empresa biotecnológica almeriense especializada en soluciones naturales para agricultura ecológica y convencional, aseguran que el trabajo técnico en las fases de llenado y maduración puede marcar diferencias muy importantes en rendimiento y calidad final del melón. Así lo explica Germán, técnico comercial de la compañía, durante una visita a finca donde se comparan parcelas sometidas a distintos manejos nutricionales.
“Las fases más importantes en el cultivo de melón son las de llenado y maduración”, señala el técnico, que destaca especialmente el comportamiento observado tras la aplicación de Vigore Ripening y Vigore Calibre. Según explica, el objetivo de esta estrategia es lograr “un llenado eficiente y homogéneo”, acompañado de un incremento de energía metabólica para favorecer frutos “de mayor calibre y uniformidad”.
La compañía basa parte de esta estrategia en la utilización de triptófano de origen natural obtenido mediante biofermentación. Este aminoácido actúa como precursor fisiológico de las auxinas naturales, especialmente del ácido indolacético (AIA), una hormona vegetal directamente relacionada con división celular, elongación y crecimiento del fruto.
En el caso de Vigore Calibre, el formulado incorpora además potasio, prolina, glicinabetaína y un equilibrio de aminoácidos libres. La combinación no es casual. El potasio interviene directamente en la regulación osmótica y en el transporte de azúcares hacia el fruto; la prolina actúa como osmoprotector frente a situaciones de estrés térmico e hídrico; mientras que la glicinabetaína ayuda a estabilizar membranas celulares y mantener la actividad fotosintética en momentos de alta demanda fisiológica. Todo ello busca favorecer un llenado más uniforme y reducir la dispersión de calibres.
Uno de los aspectos que más destaca la empresa es que el engorde del fruto se produce mediante estimulación fisiológica natural y no mediante moléculas de acción hormonal sintética. La formulación, según Novasys, permite potenciar el crecimiento celular manteniendo un equilibrio vegetativo-productivo más estable, especialmente en cultivos sometidos a estrés por altas temperaturas o elevada carga de frutos.
Durante la visita técnica, el agricultor participante en el ensayo asegura apreciar diferencias claras respecto a otras parcelas: “El calibre viene más parejo, más homogéneo y con más vigor”, comenta mientras compara visualmente ambas zonas de cultivo.
Pero la estrategia no se limita únicamente al tamaño. En la fase final del melón, el mercado exige cada vez más parámetros ligados a calidad organoléptica y vida comercial. Aquí entra en juego Vigore Ripening, un bioestimulante enriquecido con microelementos quelatados con EDTA y vitaminas naturales. La presencia de microelementos quelatados mejora la disponibilidad y absorción de nutrientes incluso en condiciones de bloqueo o elevada conductividad, algo especialmente relevante en ciclos avanzados de cultivo.
Según la información técnica de la compañía, este formulado favorece procesos ligados a síntesis de proteínas y acumulación de almidones y azúcares, contribuyendo al incremento de grados Brix, uno de los parámetros más vigilados actualmente tanto por cadenas de distribución como por consumidores. Además, la empresa asegura que ayuda a mejorar textura, aroma, uniformidad y conservación postcosecha del fruto.
En cultivos como el melón, donde la ventana comercial es extremadamente sensible y las diferencias de precio pueden depender de la uniformidad de las partidas, la búsqueda de frutos homogéneos se ha convertido en una prioridad absoluta para muchas explotaciones. Un lote con calibres desiguales penaliza confección, clasificación y rendimiento comercial en almacén.
Precisamente por ello, las estrategias basadas en bioestimulación fisiológica están ganando peso dentro del modelo productivo intensivo de Almería, especialmente en explotaciones orientadas a mercados europeos que exigen regularidad visual, altos niveles de azúcar y mayor vida útil en lineal.
Desde Novasys recuerdan además que toda la gama Vigore está desarrollada bajo un enfoque compatible con agricultura ecológica y formulada con compuestos naturales y procesos biotecnológicos propios.
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