Solo la aplicación de una materia activa concreta, prohibida en España pero autorizada en el resto de la UE, podría frenar la expansión de la plaga, que afecta ya a más de 2.000 hectáreas
La plaga del pulgón ‘Aphididae’ que afecta principalmente a cultivos de hoja verde y de cítricos en la zona del Levante de Almería ha arrasado ya más de 2.000 hectáreas de cultivo con daños «irreparables», de modo que su avance está obligando a arrancar entre 200 y 250 hectáreas más a la semana.
Una situación que tiene en vilo a los productores hortofrutícolas de la zona, que calculan que la plaga podría afectar, a este ritmo, a más de 10.000 hectáreas de cultivos, sobre todo del género Brassica, como son el apio, la lechuga, las espinacas y simulares.
El pulgón causa daños directos en las plantas al alimentarse y al excretar melaza, y además causa daños indirectos al ser vector de virus. Se trata, además, de una plaga de difícil control en invernaderos, puesto que en ellos se dan unas condiciones óptimas para su desarrollo y, por tanto, alcanzan una alta tasa de crecimiento. Se encuentra entre las plagas más dañinas para los cultivos de invernadero, pero también de campo, ya que causan estrés en las plantas, transmiten virus y provocan pérdidas de rendimiento.
Control biológico
En los últimos años, se ha potenciado de manera muy importante el control biológico de plagas pero, actualmente la presencia de la plaga es tan importante en Almería que hace falta el uso de materia activa. La intranquilidad del sector ha llevado a que la Junta de Andalucía, de manera oficial, haya solicitado al Ministerio la autorización excepcional de los productos fitosanitarios formulados a base de ‘spirotetramat diez por ciento [SC] P/V’ para el control de pulgón.
No se puede cosechar
«Es una materia que está autorizada en otros países de la Eurozona (Francia, Italia, Alemania, Grecia, Portugal o Eslovenia) y, por tanto, entendemos que no debe haber ningún problema para que se autorice», asegura Adoración Blanque, presidenta de Asaja Almería, que resalta que «no solo se trata de las pérdidas ya ocasionadas, sino que no se puede cosechar» por la expansión de la plaga.
El consejero de Agricultura, Ramón Fernández Pacheco, reclamaba al Ministerio de Agricultura que «sea sensible con este asunto», ya que «nos estamos jugando la producción de lechuga, brócoli, apio y otros similares como naranjas o mandarinas de una parte muy importante de Almería». «El mayor reto al que nos enfrentamos en estos momentos en agricultura es el de las enfermedades de sanidad vegetal. Un asunto que no es menor y que está poniendo en jaque el campo andaluz, una de las primeras potencias en producción agrícola a nivel europeo y despensa de alimentos para millones de europeos», aseguraba Fernández Pacheco.
La autorización excepcional no solo es una petición de Andalucía, también de Murcia y la Comunidad Valenciana, donde el pulgón también ha puesto en jaque la mayoría de cultivos y se teme un ‘colapso productivo’.
No es la única plaga que tiene en jaque al sector almeriense. Hace tan solo unos meses, la plaga del trips parvispinus se ‘descontroló’, poniendo en peligro multitud de explotaciones dedicadas al pimiento gracias a su rápida adaptación al clima. La situación, ya parece estar más controlada gracias al frío, que ha retenido el crecimiento tanto del trips como de la araña roja. No obstante, «ahora se teme que la subida de las temperaturas provoque, de nuevo, su auge», reconoce Adoración Blanque. El año pasado, el trips bajó un 11% la producción de pimiento en Almería, una cifra a destacar teniendo en cuenta que se trata de uno de los principales cultivos de la provincia.
Fuente: Agrónoma ABC
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