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Fruchthandel

Detectan en España el primer caso de virus rugoso del tomate en un invernadero de Vícar

Se trata de la primera detección en España de este virus, que ya se había localizado anteriormente en otros países europeos como Alemania, Holanda, Reino Unido, Italia y Grecia.

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Esta primera detección lleva a activar un protocolo con el objetivo de su erradicación del cultivo. La detección es fruto de la puesta en marcha, el pasado mes de junio en Almería, de un método de análisis específico para su localización, ya que se trata de una plaga emergente que acaba de ser regulada a nivel europeo, estableciéndose una serie de actuaciones para evitar su propagación.

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha desplegado una batería de medidas fitosanitarias, en coordinación permanente con el sector, para aislar y erradicar el virus rugoso del tomate detectado en un invernadero del municipio almeriense de Vícar.

Según ha informado el Gobierno andaluz, el Servicio de Sanidad Vegetal mantiene activo un protocolo de actuación desde el primer momento en que se tuvo sospecha de este caso, cuya confirmación fue trasladada el pasado 22 de noviembre al Ministerio.

En el mes de abril ya se iniciaron labores de divulgación que se han ido intensificando en los últimos meses por parte de la Consejería. Además, el Ifapa va a incrementar sus trabajos de investigación, formación y transferencia del conocimiento en relación a este virus.

El Servicio de Sanidad Vegetal está llevando a cabo una investigación para tratar de determinar el posible origen de este brote, al tiempo que se están realizando inspecciones y tomas de muestras en explotaciones próximas o que tengan algún tipo de relación con el invernadero donde se ha detectado el organismo.

En esta línea, se ha traslado al sector una serie de medidas preventivas como la eliminación de plantas sospechosas, la desinfección de herramientas o que se limite el acceso a las explotaciones para evitar la dispersión del virus. Ante cualquier duda, la Consejería ha aconsejado avisar a los técnicos de Sanidad Vegetal de la Delegación Territorial.

Desde la Consejería se ha destacado que la Junta cuenta con el apoyo de los "mejores expertos en virología", tanto del Ifapa como de la Red de Laboratorios de Producción y Sanidad Vegetal, y que dispone de los medios materiales y humanos necesarios para aislar y erradicar este organismo. 

El virus rugoso del tomate o 'Tomate Brown Rugose Fruit Virus' (ToBRFV) Fue identificado por primera vez en cultivos de tomate en Israel en 2014 y posteriormente en Jordania en 2015, también en cultivos de tomatete. A finales de 2018, Alemania e Italia informaron sobre brotes del organismo especificado en cultivos de tomate en su territorio, y sobre las medidas adoptadas para su control. 

Un análisis de riesgo de plagas que Italia llevó a cabo demostró que el organismo especificado y sus efectos nocivos podrían suponer un importante problema fitosanitario para la Unión, en particular para la producción de 'Solanum lycopersicum L.' y de 'Capsicum annuum'. Se han producido brotes recientemente en México (EPPO RS 2019/014) donde el virus causa mayor preocupación para los cultivadores de tomate y pimiento. En Estados Unidos fue detectado en 2018 y erradicado. 

 

FÁCIL TRANSMISIÓN

La peligrosidad de este patógeno radica en que los síntomas son muy similares a los del PepMV (virus del mosaico del pepino), y  lo puede hacer pasar desapercibido durante mucho tiempo. Es un  virus muy persistente y fácilmente transmisible para el que aún no hay resistencias. 

Los principales huéspedes son tomate y el pimiento. En tomate produce clorosis, mosaico y moteado con estrechamiento de las hojas. En ocasiones aparecen manchas necróticas en pedúnculos, cálices y pecíolos. En los frutos, se observan manchas amarillas o marrones, con síntomas rugosos que hacen que los frutos no sean comercializables. Los frutos pueden presentar deformaciones y tener una maduración irregular.

En pimiento, puede observarse deformación, coloración amarillenta y mosaico en las hojas. Los frutos se deforman con áreas amarillas o marrones o rayas verdes.

El ToBRFV se transmite por contacto (herramientas contaminadas, manos, ropa, con-tacto directo de planta a planta) y material de propagación (injertos, esquejes), según los datos de la Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) de la Junta de Andalucía.

 

Fuente: Agrodiario.

02/12/2019 - Almería

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