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Fruchthandel

Los precios y el agua limitan el crecimiento de la agricultura

Asaja iniciaba el año con una denuncia por la situación de bajos precios. Una reclamación que vuelve a hacerse necesaria, pues observamos cómo calabacín o berenjena sufren un descenso en los precios. 

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Asaja-Almería destaca, en lo que respecta al sector hortícola en 2018, que ha vuelto a ser evidente en determinados momentos la falta de voluntad existente en las OPs hacia una verdadera gestión de crisis, prefiriendo vender barato o más bien, malvender el producto, antes que llevar a cabo las medidas que la OCM hortofrutícola proporciona a las OPs y a sus Asociaciones para actuar ante situaciones de crisis que, como ha ocurrido este año, motivan el hundimiento de los precios.

La organización recuerda que la necesidad de planificación, coordinación y cooperación entre las organizaciones de productores, es uno de los retos pendientes que deben atajar de forma inaplazable, pues tienen en su mano la posibilidad de diseñar en sus diferentes programas operativos, dotados con fondos, las actuaciones de gestión de crisis necesarias para hacer frente a una crisis de mercado, habituales cada campaña.

Asaja apunta a que cualquier medida, como las retiradas de producto, deben ser realizadas de forma conjunta, coordinada y con la aplicación de extensiones de norma, e incluso promoción, actuaciones todas estas que están a disposición de las OPFH y de la asociación que las aglutina. “El agricultor no puede seguir pagando los platos rotos de la ausencia de coordinación y diálogo de las propias OPFHs”, concluye Adoración Blanque, secretaria general de Asaja-Almería.

Asaja no puede olvidar que en 2018 hemos vivido los precios del invierno más bajos de los últimos años para casi todos los productos, berenjena, calabacín, pimiento o tomate, y lo que es más sangrante, justo cuando nuestra presencia en el mercado es dominante, para dejar posteriormente una primavera atípica para melón y sandía, positiva para las producciones tempranas de invernadero pero nefasta para la producción al aire libre y la producción más cercana al verano. Como conclusión, este año casi las dos terceras partes de nuestra producción ha perdido rentabilidad, siendo el valor de la producción el factor que viene retrocediendo progresivamente en los últimos años.

De esta manera tanto precios como agua son, a juicio de esta organización, dos de las cuestiones que más están limitando y perjudicando el crecimiento y la competitividad de nuestra agricultura y son dos de los grandes retos que tenemos por delante.

El agua ha sido para Asaja-Almería, tal y como preveía desde el inicio, uno de los grandes caballos de batalla y retos que el sector tenía este 2018 que da sus últimos coletazos, hasta tal punto que llevó a los regantes en el mes de marzo a una movilización conjunta en Madrid con el lema de “Sin agua, desierto y paro” y que sigue siendo en estos momentos una de las líneas de trabajo que más reuniones ha motivado para la organización, que ha incluido esta reivindicación en todas las reuniones institucionales que ha mantenido estos meses y que incluso está presente en el documento creado por Asaja para la cita electoral andaluza del pasado 2 de diciembre y que ha sido recientemente trasladado al Partido Popular andaluz.

La necesaria inversión y puesta en funcionamiento de las infraestructuras hídricas existentes y programadas para la provincia permitiría solucionar el tan mencionado problema del déficit hídrico, “porque llevamos años reclamando que es vital poner en marcha lo que está prometido en materia de agua para evitar recortes en el regadío”, señala Adoración Blanque, secretaria general de Asaja-Almería. “Lo que estamos padeciendo es fruto de la inacción, la falta de inversión y por supuesto la falta de acuerdos entre las diferentes administraciones, que han pospuesto no sabemos hasta que fecha el prometido y ansiado pacto nacional que venimos reclamando incesantemente y que este año, nuevamente, se nos queda como asignatura pendiente”, explica, “en nuestro balance del año anterior ya lo incluíamos como deseo para 2018 pero comprobamos cómo a día de hoy pocos hablan de él y parece no entrar en los planes del actual gobierno”.

Asaja muestra además su preocupación por el cambio de rumbo experimentado, con una ministra que habla de suprimir trasvases en lugar de pactos y de una política nacional para el agua con coherencia y solidaridad. También la organización es crítica con la decisión de no dar a los regantes almerienses un precio por el uso de agua desalada similar al que se ha hecho en otras regiones, pues en lugar de esto se nos lanzó la posibilidad de un Decreto de Sequía que incluía restricciones al regadío pero que nos señalan es requisito indispensable para que los regantes almerienses puedan tener agua desalada a 30 céntimos.

Así, finalizamos 2018 como lo empezamos: mendigando por soluciones por un agua que nos permita mantener nuestro sistema productivo y por lo tanto toda la riqueza y el empleo que gira en torno a él.

Sin embargo, no son los únicos quebraderos de cabeza para el agricultor, Asaja no quiere dejar de lado la problemática de la gestión de los restos vegetales en la provincia, un problema enquistado desde hace años que requiere de un impulso definitivo de una mayor implicación del resto de agentes que participan en su tratamiento, desde empresas a administraciones pues como cada año con la finalización de los ciclos de cosecha vuelven a vivirse las mismas situaciones de colas, retrasos y dificultades para la retirada. Un problema seriamente agravado por la falta de soluciones para la recogida de los plásticos, a pesar del anuncio de la retirada y limpieza de plásticos que a día de hoy se ha visto retrasado y que debemos solucionar cuanto antes.

Asaja también muestra su preocupación por el bajo nivel de ejecución que está teniendo el actual PDR Andaluz y en especial por el ritmo de resolución de algunas ayudas que han sido resueltas con más de un año de retraso pues no es de recibo la espera que están padeciendo los solicitantes de las ayudas para la mejora y modernización de las explotaciones, de las que todavía está pendiente de resolución definitiva la convocatoria específica para invernaderos.

Buena cosecha de cereal, uva de vino y olivar, desigual en almendra y pésimo inicio en cítricos
Climatológicamente ha sido un año movido con bastantes inclemencias metereológicas (episodios de granizo, inundaciones, tornados…) que han afectado de forma especial al Poniente, que tuvo un día de Reyes para olvidar con más de 200 hectáreas afectadas, y también a la comarca de Los Vélez durante el mes de mayo y agosto, causando daños en la cosecha de almendro en la zona. Asaja advierte de que la frecuencia y la intensidad de este tipo de fenómenos tal y como hemos podido comprobar requiere de una mayor concienciación hacia el aseguramiento, que sigue siendo una asignatura pendiente en la mayor parte de las producciones agrarias en la provincia.

De este modo, la climatología que en otros sectores ha traído daños, ha sido beneficiosa para otros cultivos como el cereal y la uva de vino, que se han visto favorecidos por las temperaturas suaves de la primavera y las lluvias. Asaja ha podido comprobar el excelente desarrollo de la cosecha de cereal en Los Vélez, con mayores rendimientos que en años anteriores después de varios años en dique seco a causa de la falta de lluvias.

En el caso de la uva de vino, Asaja ha destacado el incremento productivo en esta última cosecha que ha venido acompañado de una excelente calidad de la uva.

Otro de los cultivos con una gran implantación en zonas de interior, como es el almendro hemos podido concluir con que se han producido diferencias significativas en algunas zonas debido a la escasez de lluvias y a algunos episodios de granizo.

También menos rendimientos en olivar, alrededor de un 20%, se espera en la provincia en una campaña que también se ha iniciado con retraso y también trae diferencias entre el régimen intensivo y el secano.

Tampoco queremos olvidar en este balance de 2018 el mal arranque que está teniendo la campaña de cítricos y especialmente en lo que respecta a los precios de mandarina y naranja, de tal forma que la campaña temprana finaliza con pérdidas para estos productores que están vendiendo desde hace semanas por debajo de costes.

Asaja ha denunciado este año la mala situación de los ganaderos de leche de cabra y oveja cuyo se ha perdido en casi la mitad y ha provocado que muchos de ellos se hayan visto abocados al cierre y abandono de su actividad. Los ganaderos se quejan de la indefensión que sufren ante la presión de la industria.

Una vez más se hace necesario que todos los eslabones de la cadena tengan unos márgenes suficientes para mantenerse y garantizar la viabilidad y la continuidad de las explotaciones agropecuarias.

Pérdida de Francisco Vargas que obtiene a título póstumo una mención Miguel Manaute de los premios de Agricultura de Andalucía
Este pasado mes de mayo la organización perdía al que durante los últimos 17 años había sido el presidente provincial, Francisco Vargas, que había sido reelegido a finales de 2017 por los asociados. Francisco Vargas ha recibido el reconocimiento de gran parte del sector y de la sociedad almeriense siendo galardonado con la medalla de oro por la Confederación de empresarios de Almería, y con una de las menciones especiales Miguel Manaute en los Premios de Agricultura de Andalucía, de la Consejería de Agricultura. Además, recientemente la IGP Cordero-Segureño le ha otorgado la mención de embajador de la marca.

Pascual Soler, vicepresidente hasta la fecha, fue elegido por los asociados como presidente para los próximos cuatro años, con el objetivo de seguir con la línea de trabajo de la organización e intensificar su presencia en las diferentes comarcas.

 

Fuente: Almería 360. 

03/01/2019 -

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